La sociedad del conocimiento avanza y con ella, naturalmente, la demanda de información por parte del ciudadano, que está cada vez más acostumbrado a recibirla a través de Internet. Este fenómeno alcanza también a la información geográfica, de la que la Admnistración es gran productora. Sin embargo, hasta el momento, dicha información no ha llegado al ciudadano de forma ágil ni comprensible.
En sintonía con los principios de publicidad y transparencia que inspiran la actuación administrativa, se hace necesario introducir un canal de comunicación que permita el acceso a esta información de forma simplificada. Para ello se precisan programas adecuados a fin de percibir el medio territorial y crear así servicios públicos modernos que potencien estrategias de desarrollo y ayuden a impulsar la productividad.
Gracias a los acuerdos entre Administraciones públicas -en particular el de facilitarse información- la Administración local puede actualmente beneficiarse de este recurso para su desarrollo y el de la sociedad, añadir su propia cartografía para generar valor añadido y transmitirla a través de Internet.
No es fácil, sin embargo, encontrar en los municipios un uso generalizado de herramientas de representación del territorio que sean capaces de manejar información geográfica, lo que obstaculiza el proceso informativo. La gran dificultad técnica y el alto coste presupuesto relacionado con el inicio de estos proyectos ha dificultado la puesta en práctica de este tipo de tecnología por parte de las corporaciones locales. El avance tecnológico hace hoy posible afrontar con garantías la creación de servicios de información territorial altamente beneficiosos para todos los ciudadanos. Las nuevas tecnologías constituyen hoy prioridades de primer grado para los gobiernos regionales y municipales que les permiten avanzar en la construcción de la sociedad del conocimiento y mejorar su gestión.


